Venga, chiquis, que estamos en el mes de zorrerío ;)
Esta vez de la mano de Ivy que pasa de viuda negra argentina a amante del BDSM y a porno chacha limpia conductos de ventilación. Todo esto animado por una música que es un quiero y no puedo. Hasta que aparece la mala copia de Hyuna la de las Wonder Girls, Ivy empieza a luchar contra una Shiva de tela que emerge de las profundidades de un WC y la canción adquiere un tono drogopasti que la convierte en amor. Así que se ha quedado a medio cagar y no sé si ocupará un espacio permanente en mi memoria.
