No solo es barato porque es un corta y pega de aquella obra maestra filogay que es el Tarantallegra con un par de planos nuevos, sino que además es de lo más disturbing: ese momento en el que se superpone su imagen travestido con su imagen no travestido (que bien me explico) hasta que parece darse un beso a si mismo merece entrar en nuestro particular museo de los horrores.
¿La canción? Pues no esta mal, pero no me emociona como debería hacerlo una balada intensa. Veamos el MV:
P.S.: Y pese a todo es más digno que los MV's reciclados de la SM